Qué órganos se pueden afectar:

Las cifras de glucemia elevadas mantenidas durante largos periodos de tiempo fomentan que la pared vascular pierda elasticidad (rigidez). Esta lesión de la pared del vaso sanguíneo fomentaría la acumulación de colesterol, fibrina y otras sustancias. A este depósito se le denomina placa de ateroma. Esta placa puede llegar a obstruir la luz de las arterias produciendo:

- CARDIOPATÍA ISQUÉMICA: (INFARTO AGUDO DE MIOCARDIO o ANGINA DE PECHO)

- ACCIDENTES VASCULARES:

En el caso de que se desprendan esas placas y función de donde se produzca el taponamiento arterial/venoso. Si es en arterias cerebrales (accidente cerebrovascaular), si es en los miembros (trombosis venosas profundas que pueden evolucionar a la amputación de un miembro por necrosis y gangrena), si es en territorio pulmonar (tromboembolismo pulmonar)... Es importante tener en cuenta este factor de riesgo añadido que tiene todo enfermo diabético de padecer este tipo de complicaciones por lo que además de controlar las cifras de glucemia, insistiremos en la importancia de controlar también las cifras de colesterol, tensión arterial y la adopción de hábitos saludables que eviten la progresión de la enfermedad.

Se entiende por microangiopatía diabética la enfermedad de los casos sanguíneos de pequeño calibre en la que se engrosa la membrana basal de los capilares.
El aumento de las cifras de glucosa en sangre y mantenida a lo largo del tiempo, hace que las paredes de los vasos más pequeños se hagan tan gruesas y débiles que sangren y, en consecuencia, enlentezcan el flujo de sangre por todo el organismo. Por consiguiente algunas células, como las de la retina del ojo o las del ríñón, no reciben suficiente sangre y pueden experimentar lesiones isquémicas.
En función de donde afecte esta isquemia estaríamos hablando de diferentes patologías:

- RETINOPATÍA DIABÉTICA (ojos)pudiendo evolucionar, en ocasiones, a la ceguera total.

- NEFROPATÍA DIABÉTICA (riñón) causando, en algunos casos, la insuficiencia renal crónica.