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Insulina y niveles de glucosa en personas sin diabetes:

Figura 1. En situación fisiológica normal la insulina se secreta en pequeñas cantidades y de manera constante entre las comidas ( secreción basal ), y durante las comidas tiene lugar un rápido aumento en la secreción de insulina variable tanto en cantidad como en duración, en función de las necesidades individuales.
Por tanto, los niveles de glucosa en sangre en un sujeto normal se encuentran muy estrechamente controlados debido a la secreción basal de insulina y al aumento de la secreción de insulina que se produce cuando aumentan los niveles de glucemia, por ejemplo tras una comida.
Figura 2. Sin embargo en el paciente diabético dicho control deja de existir, aumentando los niveles de glucemia. De cara al tratamiento con insulina, y dado que aún no existe un verdadero páncreas artificial capaz de actuar como el páncreas humano, se divide artificialmente la pauta de insulina en dos insulinas diferentes La insulina basal, que controla la glucemia nocturna y entre las comidas. La insulina prandial, que se administra en las comidas para controlar el pico post-prandial.
La insulina Glargina es una insulina basal sin picos de acción que imita muy bien el perfil de secreción fisiológica de insulina basal en sujetos sanos.Para el control postpandrial se usa en combinación con ADOs ó insulinas rápidasultrarrápidas.
En pacientes con diabetes tipo 2, con buena reserva pancreática, se usan ADOs sólos ó en combinación con insulina, para remendar la secreción fisiológica, tanto para el control de la glucemia basal como el de la postpandrial ó ambas.