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Recomendaciones de higiene:

Lavar los pies diariamente. Para ello hay que recomendar:
Utilizar agua templada (36-36 ºC), ya que debido a la disminución de la sensibilidad que pueden tener algunas personas con diabetes no se aprecia si el agua está demasiado caliente, pudiendo producirse quemaduras y/ o llagas.Compruebe la temperatura del agua con el codo o el antebrazo, son las zonas con más sensibilidad al calor. (también se puede utilizar un termómetro de baño)

Utilizar jabón neutro    
No añadir al agua del lavado de los pies, sal, vinagre, bicarbonato, etc. científicamente no está demostrado el poder curativo de estas sustancias y lo único que hacen es resecar más la piel      
Si se usan manoplas, evitar las de crin o las ásperas, se recomiendan las de felpa. Evitar el uso de cepillos     
No dejar los pies en agua más de 5 minutos. Cuando se prolonga este tiempo la piel se arruga y se reblandece facilitándose la maceración y las heridas, sobre todo entre los dedos.     
Se debe lavar todo el pie, sin olvidar las zonas debajo de y entre los dedos, donde se acumulan los restos de sudor y pueden llegar a ser un punto de partida frecuente de infecciones. No dejar los pies mucho tiempo en el agua de mar y la arena de la playa, puede ser agresiva. Lavarlos con agua dulce después de los baños del mar. Tras el lavado es importante secar cuidadosamente los pies, siempre empapando con la toalla y evitando en lo posible la fricción, evitando erosionar la piel. Hay que tener un especial cuidado en no dejar restos de humedad, sobre todo en los espacios interdigitales, para evitar la maceración de la piel. Debe usarse una toalla suave y no muy gruesa para que quepa bien entre los dedos.