Tratamiento:
El estudio UKPDS comparó un tratamiento antihipertensivo con un inhibidor de la ECA y con un b-bloqueante. Ambos fármacos fueron igualmente efectivos en la reducción de la presión arterial aunque los pacientes bajo b-bloqueantes mostraron un control de la presión arterial ligeramente mejor (1 mmHg menos de presión sistólica y 2 mmHg menos de presión diastólica). Se concluye que ambos tipos de fármacos empleados para reducir la presión arterial son igualmente efectivos y seguros y que pueden ser empleados indistintamente para tratar pacientes diabéticos de tipo II con hipertensión arterial no complicada.
Hay que hacer constar que la reducción de la presión arterial fue igualmente beneficiosa para los pacientes bajo un tratamiento intensivo o convencional para reducir sus niveles elevados de glucosa.
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