<#SL_CAPTURA>

Técnica de inyección:

Es importante que la inyección de insulina sea correcta pues en muchas ocasiones, errores en la técnica pueden ser la causa del fracaso total o parcial del tratamiento insulínico.
Las manos y el lugar de inyección deben estar limpios.
Elegir el lugar adecuado.
Preparar el material necesario.
Comprobar la insulina, etiqueta, aspecto, caducidad...
Si la insulina se mantiene en la nevera (el dispositivo o vial que esté al uso puede mantenerse a temperatura ambiente y el resto se guardará en nevera entre 5 y 8 grados) es recomendable que se atempere antes de la administración. De esta forma la inyección será menos dolorosa.

Pasos.
Limpiar la zona de inyección con agua y jabón cuando sea preciso.
No utilizar alcohol Eliminar las burbujas de aire y /o comprobar que el sistema funciona.
Coger pellizco
Insertar la aguja.
La inyección de insulina se realizará a nivel subcutáneo.
Es importante elegir bien la longitud y el diámetro de la aguja y la inclinación de la inyección dependiendo de la cantidad de tejido subcutáneo de la zona elegida. En general lo único que asegura una inyección subcutánea es pellizcar la piel, pero esto debe hacerse correctamente cogiendo con dos dedos la dermis y el tejido subcutáneo sin tocar el músculo y manteniéndolo durante la inyección y hasta retirar la aguja.
Se recomienda que todas las inyecciones sin pellizco se realicen con un ángulo de 45º.