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LA Glucotoxicidad Y Resistencia de la Insulina:

La glucotoxicidad es la disminución de la respuesta secretora de la célula beta y del transporte intracelular de la glucosa producido por la hiperglucemia por sí misma, por lo tanto, la hiperglucemia mantenida de forma crónica disminuye la respuesta insulínica y aumenta la situación de insulinorresistencia. Se refiere a defectos adquiridos en la actividad de la célula beta crónicamente expuesta a la hiperglucemia y que hace que la célula beta se vuelva ineficiente en forma progresiva y no sea capaz de responder de modo adecuado a los aumentos del azúcar sanguínea. Este fenómeno es reversible y mejora dramáticamente con la normalización de la glucemia.
SDM Resistencia Insulina.
La resistencia a la insulina es casi siempre una insensibilidad determinada genéticamente a la utilización de la glucosa mediada por insulina en los tejidos periféricos. Cuando las vías metabólicas de la insulina se vuelven resistentes a la estimulación hormonal, el efecto biológico de la insulina circulante es menor que el esperado, como consecuencia de ello, el organismo produce más insulina. Al principio, es posible que la insulinemia supere a la resistencia y que el metabolismo de la glucosa sea normal.
Se define arbitrariamente como la necesidad de administrar 200 ó más unidades de insulina al día para corregir la hiperglucemia y evitar la cetosis. Es consecuencia del déficit casi completo de insulina en la diabetes tipo 1, mientras que en la tipo 2 la resistencia a la insulina es la principal causa de obesidad. Es la disminución de la respuesta biológica del organismo a la acción de la insulina. Los individuos que presentan resistencia insulínica segregan cantidades aumentadas de insulina para compensar este defecto. Conduce a la utilización inadecuada de la glucosa que, si no se corrige conducirá a la aparición de intolerancia a la glucosa y diabetes mellitus. Es un factor de riesgo muy importante para el desarrollo de la diabetes tipo 2. Además de asociarse a intolerancia a la glucosa o diabetes, también puede relacionarse con hipertensión arterial, obesidad abdominal, dislipemia, hiperuricemia y sedentarismo.