﻿&titular_lesion=<br>Contractura cérvico-dorsal&

&lesion=La zona cérvico-dorsal se encuentra sometida a frecuentes sobrecargas en la práctica deportiva. Todas las estructuras músculo-tendinosas y ligamentosas pueden lesionarse, pero la lesión más frecuente es la contractura o el estado de contracción dolorosa que puede afectar a diversos músculos cérvico-dorsales, aunque el más afectado es el trapecio.<br><br>El cuadro clínico es dolor en zona cérvico-dorsal que puede abarcar desde la zona occipital hasta la zona interescapular. El dolor se incrementa con los movimientos de flexo-extensión, rotación e inclinación del cuello, pero también los que implican movimientos de la columna a nivel dorsal.<br><br>El mecanismo lesional puede ser por sobrecarga (repetición de gestos deportivos), por movimientos extremos de hiperflexión, hiperextensión o rotación, o por contracción muscular violenta.&

&prevencion=La prevención se realiza con un programa regular de fortalecimiento de la musculatura cérvico-dorsal y de ejercicios de movilidad del cuello en todos los movimientos (flexo-extensión, lateralización y rotación), además de estiramientos músculo-esqueléticos de la zona.<br><br><br><br><br><br><br><br>&

&tratamiento=Las medidas de prevención son muy importantes, pero si aparece la contractura, y siempre que se descarte cualquier lesión más grave, se realizará un programa de estiramientos de la zona. El masaje descontracturante es muy útil, así como la aplicación tópica de antiinflamatorios.<br><br><br><br><br><br><br><br>&